Automático donde se puede, humano donde se debe
Una línea clara entre lo interno y lo que ve el cliente
Nuestra regla es sencilla: lo que pasa dentro de tu negocio puede automatizarse; lo que le llega a un cliente pasa por una persona. Registrar un contacto, moverlo de etapa, avisar a tu equipo o actualizar un reporte corre solo. Una cotización, una respuesta a un reclamo o un mensaje de seguimiento se prepara como borrador y espera aprobación. Si algún mensaje automático tiene sentido para tu caso, como confirmar que recibiste una solicitud, lo revisamos contigo antes de activarlo y respetando el consentimiento de tus clientes.